Óscar Martín
Los expertos aseguran que el cincuenta por ciento de los tumores están relacionados con factores alimentarios y podrían evitarse con una alimentación adecuada y variada.
19 de noviembre de 2006. Según un informe global sobre dieta y cáncer realizado por el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, no deja lugar a dudas la íntima relación existente entre cáncer y dieta.
El informe estima que un cambio en la dieta puede reducir la incidencia sobre el cáncer en un 50%, que unido al abandono del tabaco implica que aproximadamente un 70% de los casos son evitables.
Durante tres años 14 expertos internacionales han trabajado sobre numerosos estudios de investigación analizando la relación existente entre dieta y cáncer. El resultado de dicho estudio ha evidenciado que el riesgo de la aparición de la enfermedad se puede reducir si en nuestra dieta incluimos una elevada proporción de alimentos de origen vegetal, una disminución en la ingesta de carnes y alimentos ricos en grasa, así como, el número total de calorías y el incremento de la actividad física.
Prevención y dieta
Todos los expertos en el tratamiento del cáncer coinciden en 10 puntos básicos en nuestra conducta de vida y alimentos:
1.- Alimentación habitual con elevado consumo de frutas y verduras frescas de hoja verde. Tomar cada día 2 – 3 piezas de fruta y al menos una buena ensalada.
2.- Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra, consumiendo habitualmente cereales integrales y legumbres, que aportan vitaminas esenciales en la protección y prevención del cáncer.
3.- Limitar el consumo de carnes y alimentos de origen animal, especialmente los de alto contenido graso. No deben superar el 10% del total.
4.- Aporte calórico moderado. No hacer dietas cargadas de alimentos energéticos. Evitar la obesidad y el sobrepeso realizando de forma habitual ejercicio físico. Caminar al menos una hora por día, tres días por semana como mínimo, o algún tipo de ejercicio similar.
5.- Limitar el consumo de alcohol. En caso de que se consuma se debe limitar a dos copas o menos por día en los hombres, y a una copa o menos por día en las mujeres. Beber siempre con las comidas.
6.- Evitar el consumo de alimentos ahumados, en salazón, braseados y en general cocinados directamente al fuego o humo. Este tipo de cocina produce diversas sustancias cancerígenas.
7.- No tomar alimentos demasiado calientes ni demasiado fríos.
8.- Mantener un hábito de comidas regular en cantidad y en horario a lo largo del día y de la vida.
9.- Tomar líquidos suficientes a lo largo del día, preferiblemente entre horas.
10.- Limitar el uso de la sal como condimento.
Alimentos anticáncer que nunca deben faltar en nuestra despensa
1.- Aceite de oliva: Se sabe que entre las poblaciones que consumen este alimento, aparecen menos tumores gastrointestinales, de mama o próstata.
2.- Ajo y cebolla: El ajo, aparte de antioxidante contiene compuestos que ayudan a prevenir enfermedades cardiacas y cáncer, especialmente de estómago, piel, hígado, pulmón, cervicales y nasales. La cebolla, tiene un efecto muy recomendable contra el cáncer gastrointestinal.
3.- Arroz integral: En un análisis de los datos de varios estudios, se encontró que las personas que consumen cantidades relativamente altas de cereales enteros se encuentran en menos riesgo de padecer linfomas y cáncer de páncreas, estómago, colon, recto, mamario, útero, boca, garganta, hígado y tiroides.
4.- Berenjena: ayudan a reducir el colesterol y bajar la presión arterial. También contienen compuestos naturales con acción protectora contra varios tipos de cáncer.
5.- Cítricos: Las metástasis cancerosas constituyen una de las peores amenazas en estas patologías debido a la escasa eficacia de las terapéuticas convencionales utilizadas contra esta etapa tumoral. Un informe atribuye a la pectina fraccionada de los cítricos, una notoria eficacia para bloquear el desarrollo y avance de distintos tipos de tumores.
6.- Coles: está comprobado científicamente que el brócoli, repollo, coliflor, berros y rábanos, reducen el riesgo de algunos tipos de cáncer de mucosas (estómago, colon, pulmón), así como de aquellos que dependen de hormonas (mama, próstata y ovario).
7.- Fresas: Cuando científicos norteamericanos se pusieron a medir el poder antioxidante de 12 frutas comúnmente consumidas, comprobaron que, en una relación gramo a gramo, la fresa se lleva la palma por lo que a contenidos de vitamina C, vitamina E y beta carotenos se refiere, los tres antioxidantes por excelencia.
8.- Frutos secos: Las nueces, avellanas, almendras y pipas de girasol son una fuente de vitaminas B y E y minerales como el magnesio, manganeso, selenio y zinc. Con una pequeña cantidad se asegura un buen aporte de antioxidantes.
9.- Legumbres: Son muy apreciadas por su contenido en fibra insoluble, sobre todo celulosa, presente en la piel y buena para regular el tránsito intestinal. Destaca además la fibra soluble, que en el intestino se transforma en gel de lectinas no nutritivas, mantiene bajo control la absorción de glucosa y el colesterol. Son aptas para incluir en la dieta de los diabéticos y ejercen una buena protección frente al cáncer de colon y recto.
10.- Manzana: Un estudio revela que comer manzanas frescas con piel previene el desarrollo de ciertos tumores y tiene una alta capacidad antioxidante superior a la de las pastillas de vitaminas.
11.- Melón: Su contenido en beta carotenos, que se convierten en vitamina A, ambos antioxidantes, hace que sea un eficaz aliado contra el cáncer y padecimientos cardiacos.
12.- Miel: Un grupo internacional de científicos ha logrado desentrañar el genoma de la abeja de la miel (Apis mellifera). Este hallazgo, publicado en las revistas Nature y Science, además de desvelar que este insecto evolucionó en África, abre la puerta a nuevas investigaciones contra enfermedades como el cáncer.
13.- Pescado: Los ácidos grasos omega 3, tan saludables para el corazón, son abundantes en pescados grasos como el salmón y las sardinas y, según una investigación reciente, pueden ayudar a proteger sus riñones contra el cáncer.
14.- Pimientos: Según un estudio del Instituto de Oncología del Hospital Cedars-Sinai y de la Universidad de California (oeste) en Los Ángeles, inyectar capsaicina, un alcaloide presente en los pimientos picantes, en las células prostáticas cancerígenas lleva a su apoptosis (muerte celular), esto es, su destrucción fragmentada.
15.- Remolacha roja: Se sabe que la hemicelulosa presente en la remolacha ayuda con la pérdida de peso y el estreñimiento, protegiendo contra el cáncer de colon ya que ayuda a combatir los carcinógenos en el tracto intestinal.
16.- Tomate: Varias opiniones científicas ya han sugerido que el consumo de licopeno tiene un efecto beneficioso sobre la salud humana al reducir la incidencia de las patologías cancerosas de pulmón, próstata y tracto digestivo.
17.- Uva: En un estudio publicado el 1 de octubre del año 1997 en la revista Science ya se dijo que el resveratrol presente en las uvas puede prevenir el cáncer y las enfermedades coronarias.
18.- Yogur: El lactobacillus, o bacteria "buena", es invencible. Los jugos gástricos del estómago no logran destruirlo ni a ella, ni a su beneficios. Y entre sus beneficios figura la lucha contra el cáncer. Ya en 1898, el químico ruso Boris Metchinoff recibió el Premio Nóbel por descubrir que la gente que toma yogurt vive más.
19.- Zanahoria: Científicos británicos y holandeses anunciaron la identificación de un compuesto de la zanahoria que podría contribuir a la prevención del cáncer.